Matadero Rock: 22 años de resistencia, guitarras y orgullo comarcal.
Hay proyectos que nacen de una subvención. Otros, de una estrategia cultural. Y luego están los que surgen de una necesidad real: la de tener un lugar donde enchufar los amplis, hacer ruido y sentirse parte de algo.
El Matadero Rock es eso. Pero para entenderlo hay que remontarse a 2005, cuando la Asociación Cultural Rock Alto Palancia vio la luz impulsada por músicos que simplemente necesitaban un espacio donde ensayar y una plataforma para dar salida a las bandas de la comarca.
El origen: cuando el rock pedía casa propia
En aquellos años, varias formaciones del Alto Palancia estaban en activo, pero carecían de locales adecuados. La primera junta de la asociación nació en una nave que acogía a buena parte de los grupos del momento. El edificio acabaría siendo derribado por un plan urbanístico, pero antes dejó una imagen simbólica: una rueda de prensa reivindicando algo básico —un espacio digno para la cultura rock.
Esa reivindicación fue el germen de todo.
Viver empezó a consolidarse como epicentro del movimiento. Bandas vinculadas al municipio encontraron apoyo municipal para ensayar primero en la antigua lechería, después en el edificio de las escuelas y, finalmente, en el espacio que acabaría marcando una etapa: El Matadero.
El respaldo institucional fue clave. No solo permitió que los grupos sobrevivieran, sino que la escena creciera con estabilidad. Hoy, en su 22 aniversario, la asociación puede mirar atrás con orgullo: Viver ha sido sede de festivales como el Olla Rock o el ViverRock, y ha sido declarada Capital del Rock Comarcal.
El Matadero Rock no es un evento aislado. Es la consecuencia natural de más de dos décadas de insistencia, pasión y trabajo colectivo.
Y la mejor prueba de ello son las bandas que hoy ensayan entre sus paredes.
Las bandas del Matadero
AKASKALA
Entre las bandas que hoy dan vida al Matadero, Akaskala representa esa segunda juventud que solo el rock sabe conceder. Nacida desde la experiencia, el humor y las ganas intactas de pasarlo bien, la formación demuestra que la actitud no entiende de edades… y que el escenario siempre está listo para quien se atreve a pisarlo.
“Nos hubiera gustado tener éxito cuando éramos unos jóvenes inconscientes y salvajes, pero el Destino es sabio.
Akaskala nació en una sobremesa en el pueblo, con amigos que ya teníamos cierto bagaje en la escena musical del Alto Palancia y decidimos quedar para tocarnos algo juntos (seguro que alguien malinterpreta esto último) y pasar un buen rato.
La idea era darle un sonido diferente a la música que nos gustaba y sobretodo disfrutar nosotros.
Teníamos a los músicos y el equipo, pero nos faltaba un sitio donde poder ensayar y aquí es donde el Ayuntamiento de Viver nos apoyó incondicionalmente, dejándonos utilizar uno de sus locales.
Pues ya lo teníamos todo para triunfar y para allá que fuimos, unos músicos con más años que un bancal, camino del Matadero.
La cosa pintaba bien.
Por suerte la buena acogida de la gente hizo que todo esto valiera más la pena si cabe y ahora no paramos de dar conciertos y disfrutar de lo que hacemos.
Si algo hemos aprendido de esto, niños, es que a todo cerdo le llega su San Martin o algo así.
Y que:
🤘🤘VIVA EL ROCK&OLD 🤘🤘”
MALDITO MILENIO
Hay algo que ocurre cuando la música nace lejos del caos, rodeada de naturaleza, pero conectada a la realidad más cruda. MALDITO MILENIO es el resultado de esa fricción. Un proyecto surgido en Viver (Castellón) que transforma el silencio rural en un sonido urgente.
El proyecto nació de la inquietud de Felipe (bajo), a quien se unió Ángel (voz y guitarra) en los primeros compases. La banda fue tomando cuerpo con la entrada de Miguel a la batería y se cerró definitivamente con la incorporación de Pepe a la guitarra solista. Es en esa unión de los cuatro donde el grupo ha encontrado su equilibrio y la solidez necesaria para definir su verdadera personalidad sonora.
Su propuesta es un indie rock de atmósfera y pegada. Melodías que flotan y bases rítmicas que anclan al suelo. MALDITO MILENIO teje un directo visceral donde las letras honestas pesan tanto como la distorsión, abordando el paso del tiempo y la identidad desde una mirada directa.
Más que un grupo, son una invitación a detenerse en un mundo que va demasiado deprisa. Una propuesta cultural contemporánea que demuestra que, en este maldito milenio, las historias más universales todavía se escriben desde el interior.
SEÑOR MERCADO
Hay grupos que nacen en un local. Y otros, entre birras y un desafío lanzado en voz alta.
Señor Mercado surgió en septiembre de 2024 durante la VII Quedada Rosendera en Segorbe. Pepe, Jose y Juan —componentes de Señor Maligno— detectaron una anomalía: en una quedada dedicada a Rosendo y Leño… faltaban sus canciones en directo.
Prometieron solucionarlo al año siguiente. Lo que empezó como un “sujétame el cubata” se convirtió en banda real.
Con la incorporación de Willy a los teclados y, más adelante, Pedro a la batería, la formación quedó consolidada. Se encerraron en El Matadero y debutaron antes de lo previsto en el Matadero Rock. La química funcionó.
El plan era despedirse tras la VIII Quedada Rosendera. Pero la acogida fue tan potente que la autodestrucción quedó cancelada. Hoy siguen defendiendo el repertorio de Rosendo y Leño con la convicción de que no es nostalgia: es necesidad.
SEÑOR MALIGNO
Hablar del Matadero sin mencionar a Señor Maligno sería imposible.
Todo comenzó en 2002, cuando Pepe y Jesús se juntaban para matar las tardes. En 2003 se sumaron Juan y Quinto con una idea clara: formar una banda de heavy metal y componer temas propios. Tras probar varios bajistas, en la primavera de 2004 se incorporó Llora, cerrando una formación que se mantiene hasta hoy.
En 2006 ganaron el primer premio del concurso de grupos de la Salatal de Villarreal, lo que les permitió grabar su primer CD, A tumba Abierta. En 2008 se alzaron con el Concurso de Rock del Alto Palancia (CRAP), grabando su segundo trabajo, Malos Hábitos.
Son parte fundamental de la historia de la asociación y del impulso inicial que permitió que hoy el Matadero sea mucho más que un local de ensayo.
Mucho más que un festival
El Matadero Rock no es solo una fecha en el calendario. Es la celebración de 22 años de constancia, de apoyo institucional, de músicos que no dejaron de insistir y de un pueblo que entendió que la cultura también se construye con guitarras distorsionadas.
Y dicho esto, apunta, porque la III edición del festival Matadero Rock ya tiene fecha: 2 de mayo. Una cita que volverá a llenar Viver de amplificadores encendidos y esa mezcla perfecta de buena música, amistad y ganas de compartir.
En Viver, el rock no es una moda. Es identidad.






